Cuando existen trastornos o
disminuciones en el funcionamiento auditivo se debe hablar de deficiencia auditiva, entendida
como una capacidad disminuida que dificulta la percepción de las dimensiones del sonido
(especialmente el tono y la intensidad). Sin embargo, una cierta deficiencia auditiva es habitual
en muchas personas (especialmente con la edad), y no supone un gran problema. Sólo cuando
esta pérdida auditiva afecta de manera significativa la vida de la persona y necesita utilizar
ayudas especiales, se habla de discapacidad auditiva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario